noviembre 12, 2025

#NAUCALPAN

ISAAC MONTOYA ENTREGA PARQUE OYAMEL TOTALMENTE RENOVADO EN MINAS COYOTE

*El parque pasó de estar abandonado a convertirse en un espacio seguro, iluminado y funcional para las familias

 

El presidente municipal de Naucalpan, Isaac Montoya Márquez, entregó la transformación del parque Oyamel en la colonia Minas Coyote, como parte del programa Huellas de la Transformación, que busca dignificar espacios públicos y mejorar la calidad de vida en las comunidades.

La intervención incluyó la instalación de 45 luminarias en el parque y calles aledañas, pintura en juegos infantiles y cancha de básquetbol, balizamiento, clareo de árboles, colocación de botes para desechos sólidos y aplicación de 30 toneladas de mezcla asfáltica en vialidades deterioradas.

  • Cada semana, el alcalde realiza tres entregas de espacios públicos renovados en distintas colonias del municipio

Durante el evento, Montoya Márquez compartió que el parque Oyamel tiene un valor personal, ya que en su infancia acudía al lugar con su familia. “Este espacio tiene una carga muy especial. Verlo nuevamente brillando, recuperado y digno, es parte de lo que significa origen es destino. No podemos perder de vista de dónde venimos”, expresó.

El alcalde destacó que recuperar espacios públicos fortalece el tejido social, promueve la convivencia y brinda lugares seguros para la recreación y el deporte. “Esta rehabilitación permitirá que el parque sea más agradable para cualquier activación física. Hay que ocupar y transformar los espacios para regenerar el entorno”, afirmó.

  • El programa Huellas de la Transformación nació para atender directamente las necesidades de las colonias

Acompañado por personal del DIF Municipal, autoridades auxiliares y habitantes de la zona, Montoya Márquez reiteró que el modelo de atención busca resolver el mayor número de peticiones en una sola visita, con acciones integrales que incluyen servicios públicos y atención especializada.

Durante la entrega, niñas, niños y jóvenes comenzaron a hacer uso de los juegos y canchas, mientras madres y padres acompañaban la actividad recreativa, consolidando el parque Oyamel como un espacio vivo, digno y recuperado para el bienestar colectivo.